Ya han pasado unos cuantos días desde mi anterior post, que no hace falta que lo diga pero fue una putísima mie... , digo que no fue muy bueno. Procuraré no volver a mencionar dicho tema.
Pues nada aquí estoy después de una semana de peleas, de no estudiar, de hablar solo en inglés, de maldecir a toda persona que tenia atrancada, de flotar en pensamientos sobre un futuro incierto (wah!) y de hacer poca cosa más que no hacer nada. Si, he sido un vago, no estoy avergonzado.
En mi opinión ser vago es la respuesta a no tener una actividad digna de realizar, no ser vago por no querer hacerla, si no por no resultar necesaria. Por eso a la gente que vive en la calle no los llamaría vagos, si no tienen otra actividad posible, es lícito que su actividad sea la de no trabajar, de todas formas nadie les daría un trabajo a corto plazo. Me he ido un poco por las ramas pero vengo a decir que ser vago es una cosa cincunstancial, y todos lo somos: el presidente, el rey (por supuesto), ese que trabaja de sol a sol, todos son vagos. Hacen su trabajo porque no hay más remedio y pueden hacerlo, pero si les das a elegir entre trabajar y estar igual no trabajando ¿qué elegirian?
Hoy no he hecho nada, ayer tampoco, y el anterior creo que tampoco, ¿y qué? De momento me lo puedo permitir. No se es vago por no trabajar, sino por las circunstancias... Menuda leche acabo de soltar, muchas cosas las releo y puede que no tengan mucho sentido para quien lo lea, pero asi se va a quedar.
Cambio de tercio **
El título de la entrada va sobre magia, por qué, pues porque que una persona de unos 60 años en un despacho ínfimo y sin más ayuda que una hoja con tu nombre y un bolígrafo de a 20 céntimos el palé te acojone, señores, eso debe ser magia. Y eso que yo iba más o menos preparado, porque antes de entrar veía gente que no se como tenian esperanzas de aprobar diciendo tantas barbaridades(según la profesora) como decian. Los momentos antes de entrar fueron duros pero una vez dentro quitado el acojone inicial, fue medio bien, a ver si suena la flauta.
La magia, sabes que puede ser mentira pero no sabes como te engañan, por eso es magia. Si alguna vez hubo magia de verdad fue hace mucho tiempo atrás, ahora solo está presente la magia ambiental como verdadera, la magia del destino que te lleva por su senda. Lanzar fuego, hielo, incluso un hadouken, eso si alguna vez fue verdad, queda reservado a crónicas antiguas en las que cualquier demostración insolita era considerada brujeria. Una persona de ahora en esos tiempos hubiese sido un Dios, o probablemente un rescoldo más en las ascuas de la Inquisición o cualquier otro grupo de mentes cerradas con fuego a mano.
Un mechero ¡brujería! (xDD)En fin, visto que la magia no es un recurso para triunfar, ser vago tampoco ayuda mucho, y que a los 60 años todavia se puede infundir miedo me quedaria un plan maestro que revelaré en el siguiente renglón:
Sacarme las oposiciones para Rey! Porque es el Rey es el que mejor vive, porque le pagan y regalan sus caprichos, porque en su mesa nunca falta un plato de caviar iraní, ni un jamón navidul que llevarse a la boca. Porque es lo que todos querriamos ser a estas alturas de la crisis...quiero ser Rey. Además tiene su propia leyenda urbana xD
See you
P.D: He rehabilitado mi antiguo blog, visitadlo de vez en cuando para ver jugosas estupideces canónicas, siii.